*Por Antonio Rodríguez de León

Disputas por la jurisdicción de Santa Cruz de Mar Pequeña

(Capítulo III)

Co. 06 de agosto de 2016

La fortaleza española que construyeron los españoles en 1478, tenía como principal objetivo, apoyar a las fuerzas conquistadoras, a las entradas practicadas por los primeros conquistadores de las Islas Canarias, en busca de alimentos y de esclavos para su comercio. Recuperar Santa Cruz de Mar Pequeña fue el objetivo de los Gobiernos de España. Su ansiada reconquista desencadenó continuos enfrentamientos militares entre España y Marruecos. Durante el reinado de Carlos III, comenzada la recuperación negociadora, el Rey quería ocupar un establecimiento en la costa atlántica del continente africano frente a las Islas Canarias, haciendo la siguiente reflexión: “que el beneficio es nulo ya que, aunque como resultado de los enfrentamientos se toman esclavos para trabajar en España, a éstos hay que vestirles y alimentarles” y que, “el fin es hacer un establecimiento en el paraje de la Costa de África que más nos convenga”.

El monarca español a través de la diplomacia, acudió a los franceses para que convenciera al Sultán a firmar un acuerdo de paz que terminara con los enfrentamientos por la disputa por la ubicación de Santa Cruz de Mar Pequeña. El 28 de mayo de 1767 se firmó el Tratado de Paz, por el que se establecieron las condiciones en las relaciones comerciales por las costas mediterráneas y las atlánticas hasta llegar al lugar del antiguo establecimiento de Santa Cruz del Mar Pequeña. El artículo 8º del Tratado decía que “solo se podrán pescar en las inmediaciones de los puertos, llevando licencia para ello. El pescador se presentará al alcalde del mismo puerto y éste, designará los límites en que deba ser”. Declaraba además en carta explicativa: “La costa de Santa Cruz al Sur, no siendo de mi jurisdicción, no puedo franquearla ni ser responsable de los casos que en ella sucediesen”. De esta forma. El Sultán de Marruecos reconocía que las tribus de nómadas, eran dueños absolutos al Sur de Santa Cruz de Mar Pequeña.     

El problema de interpretación en donde se encontraba Santa Cruz de Mar Pequeña, (las partes firmantes no se ponían de acuerdo) en su ubicación geográfica exacta. Los españoles ubicaban la fortaleza de Santa Cruz de Mar Pequeña, en Agadir, Ifni, o Xibica, según informes de un historiador y capitán de navío, y otros dos de la Sociedad hidrográfica española. Esta inseguridad fue motivo suficiente del incumplimiento del Tratado por parte de Marruecos. El Sultán mantenía que la ubicación correcta de la fortaleza militar española estaba en Cabo Juby y no en los lugares que reclamaban los tres expertos españoles. El Reino de España no pidió información a los “expertos” pescadores de la Isla de la Graciosa, quienes fueron los primeros en frecuentar y comercializar con los nativos.

A pesar de haberse firmado el pacto de paz, la inconcreción de los españoles por no acordar donde se ubicaba Santa Cruz de Mar Pequeña provocaría la irritación del Sultán, y que los enfrentamientos perduraran en los tiempos venideros. Marruecos advertía que continuarán con los ataques contra quienes pretendieran asentarse al norte de Cabo Juby. Ante la peligrosidad que conllevaba buscar refugio, o montar factorías por dichas zonas, los pescadores canarios fueron trasladándose al Sur de Cabo Bojador. No se sentían protegidos, a pesar de tener acuerdos con los jefes de Kabilas del lugar.

93 años después del primer Tratado de Paz, con la guerra de Wad-Ras, el Sultán aceptó Ifni, como lugar donde se construyó Santa Cruz de Mar Pequeña. Marruecos había perdido la guerra.

Continuará…



Antonio Rodríguez de León