De toda la vida, existe una frase muy popular en la Comarca del Sureste y es que…”después de la playa de Gando, la mejor sigue siendo la playa del Cabrón”

*Por Antonio Estupiñán Sánchez

Co. 09 de marzo de 2018

La playa del Cabrón ubicada en el litoral costero del municipio grancanario de Agüimes es una de las mejores playas no sólo de la Comarca del Sureste sino de toda la isla, es poseedora de un rico historial geológico por sus grandes yacimientos de la famosa "piedra caliza" y su posterior industrialización de este producto a través de docenas de hornos de cal (1670 / 1970) asimismo antes de la conquista fue poblado por aborígenes canarios, dicha playa a la sombra de la majestuosa "montaña de Arinaga" y castigada por los vientos alisios los visitantes (especialmente turistas internacionales) que quieren descubrir sus encantos y los isleños se ven obstaculizado por una maltrecha y polvorienta carretera de tierra llena de baches, hendiduras y diversas anomalías que en pleno siglo XXI ocupa a nivel de Canarias como una de las peores en su género, propias para vehículos "todo terreno" ya que la mayoría de los vehículos ligeros tienen que pensárselo dos veces su acceso a esta legendaria e histórica playa.

Hace unos 25 años el autor de este artículo entrevistó al entonces alcalde de Agüimes Antonio Morales Méndez (hoy 2018 como presidente del Cabildo Insular de Gran Canaria) y en referencia a dicha y única carretera de acceso a la playa del Cabrón, no la "arreglaba ni asfaltaba, por la sencilla razón de que sería ocupada por millares de vehículos y estropearía el entorno paisajístico y como zona especial protegida"... (¡).

De toda la vida, existe una frase muy popular en la Comarca del Sureste y es que…”después de la playa de Gando, la mejor sigue siendo la playa del Cabrón”. Esta playa por designios de la madre naturaleza está debidamente azocada y protegida entre las coordenadas playas de Vargas y Arinaga, siendo todo el litoral costero la zona ideal para la práctica de la pesca y la pequeña bahía profunda de unos 200 metros de ancho de autentica arena amarilla que recibe el nombre de playa del Cabrón, es la playa estrella por excelencia de todo el litoral costero del municipio de Agúímes, sin despreciar a la playa de Arinaga y Vargas respectivamentes.

Desde antes y después de la construcción del Albergue / Residencia de Arinaga ubicada entre la playa del Cabrón y el Faro / Restaurante, la única vía terrestre, desde Arinaga hacia la playa del Cabrón y limítrofes zonas costeras del municipio de Agúímes, era a través de dicho alberge ó a través de playa de Vargas, siendo en los años de la Pos guerra vetada a los vehículos por sus propietarios que alegaban ser propiedad privada, mientras que los que quisieran disfrutar de la playa y zonas aledañas de pesca tenían que ir a pies, ése malestar entre propietario y vecinos de Agüímes y sobre todo de la comarca del sureste, duró muchos años, llegándose incluso a dejar “perros sueltos” en la citada playa del Cabrón con el propósito de alejar a quienes quisieran darse un baño, éste articulista, fue víctima de aquellos desalmados perros al recibir una dentellada, noticia que fue ampliamente divulgada y documentada posteriormente sobre la misma playa por el desaparecido periodista Adolfo Santana (entonces redactor del desaparecido “Diario de Las Palmas) y posteriormente redactor jefe de "Canarias7".

Con la llegada de la Democracia (1979), años más tarde desaparecieron las que fueran ... “cadenas de accesos” a la playa del Cabrón, pero supuestamente existía una anomalía constructiva en la misma playa, donde sus propietarios construyeron viviendas-apartamentos hasta el “mismo límite del agua y playa”, cuando el mar llenaba obligaba a la servidumbre de los bañistas y veraneantes que quisieran ir a la zona norte a tener que rodear toda la “urbanización” por estar vetada en la misma playa sus accesos.

La Jefatura de Costa, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, han ido poco a poco recuperando terrenos y viviendas que se encuentran dentro del…”dominio público terrestre-marítimo” y playa del Cabrón ha entrado dentro de esos dominios públicos por lo que Costa ahora quiere recuperar el litoral que por ley les pertenece en la citada playa para que así los veraneantes y público en general puedan desplazarse libremente por ésta playa sin tener que dar “innecesarios rodeos”.

El Ayuntamiento de Agüimes tiene un amplio plan de actuaciones en éste litoral costero que va desde el Faro de Arinaga – playa del Cabrón hasta playa de Vargas y las Salinas, con casi cuatro kilómetros lineales de los ocho que tiene su litoral costero, donde irá un gran sendero, recuperación de zonas arqueológicas, la construcción de un gran centro de buceo en la citada playa (éste lugar es una de los mejores de Gran Canaria para su práctica) que según versiones no se ha hecho por la "molestosa e insegura carretera de tierra que posee".

¿FUTURA BASE NAVAL EN EL LITORAL COSTERO / AGÜIMES?

Existe un hecho histórico (que de haberse llevado a cabo, ésta zona no sería lo que es hoy) Hace más de 40 años entre playa de Vargas y playa del Cabrón, entraba en los planes del Ministerio de Defensa para el hipotético traslado de la Base Naval de Las Palmas que posteriormente se convertiría en “Base Aeronaval”, con un corredor entre la base aérea de Gando y playa de Vargas / playa del Cabrón. Aquel proyecto no maduró y se benefició el litoral costero de Agüímes y por supuesto la playa del Burrero en Ingenio “sobrevivió” ya que hubiera desaparecido del mapa por…”motivos de seguridad”. Ahora en el siglo XXI todavía queda latente (2018) de un supuesto traslado de la Base Naval de Las Palmas a un lugar que permanece en el anonimato, se supone que entre los supuestos lugares está la otra zona costera de Las Palmas / Isleta, la Bahía de Gando (Telde) y la zona del litoral costero de Arinaga (Agüimes).

(*) Fue decano de los corresponsales informativos de la prensa escrita en Gran Canaria. Hoy articulista en los medios digitales de información www.antonioestupinan.com

 Opinión-A Estupiñán_Vista aérea de playa de cabrón y el albergue.jpg

Foto cedida por el autor del artículo _ Antonio Estupiñán Sánchez



Antonio Estupiñán Sánchez