Opinión - 18/06/2018 actualizado a las 17:16

Opinión: ‘El Comentario’ Por Ezequiel López

“Los Morancos y su Romería”

**El Comentario, a diario

Co. 18 de junio de 2018

San Juan, Fiestas Fundacionales de Telde, está en su celebración. No cabe duda que se echa en falta muchos vecinos que posiblemente ya no callejean tanto como antaño en este barrio señorial, que lo conformaba principalmente la plaza de San Juan y la Calle León y Castillo, corazón del barrio noble del casco histórico teldense. Se apunta la desaparición de los viejos habitantes del lugar aunque también se apunta a los nuevos residentes en edificios fabricados años atrás, muy cercanos a estas zonas, plaza de San Juan y calle principal de León y Castillo.

Las Fiestas de San Juan. Hay años, donde todos los llamados influyentes del lugar, se convierten en verdaderos guardianes de todo lo que se pueda mover dentro y fuera del recinto casco de San Juan, luego también existen fiestas donde los guardianes interesados parece como que deciden irse pal’sur a vivir que son tres días y si hacen fiestas o no, poco o nada les puede interesar.

Un año más Juan Martel y su equipo, entre ellos Kiko, Desiré, Josito, Pitu y un sinfín de colaboradores de los diferentes barrios que suman a la llamada para estar presente en esta y en aquella actividad donde es importante la participación ciudadana. Tuve el honor de presentar la Romería en Honor al Santo Patrón de San Juan Bautista. Una romería que puede presumir de haber retirado de ella la “ronería”, ocho carretas que aglutinó a unos pocos barrios, además de algunos colectivos culturales y empresariales, como es el caso del Mercado Municipal. La aportación en cuanto a la ofrenda, se agradece todo lo que se aportó, destacando la importante colaboración desde la institución, ósea, la propia Concejalía de Festejo en nombre del Ayuntamiento y la gran aportación del Mercado Municipal, sin menos preciar la del resto de los colectivos vecinales que participaron.

Telde, en una romería, del santo patrón, co-patrón del municipio, a sabiendas que el otro co-patron no tiene romería, San Gregorio, igual podía hacerse un mayor esfuerzo, sobre todo si nos atrevemos a mirar a cualquier romería de estas característica de cualquier otro municipio de Canarias, máxime con una población de más de cien mil habitantes, aplaudo sin duda el esfuerzo de Juan Martel y su equipo, lamento la poca implicación del resto de compañeros, destacando la de la propia primera mandataria, la alcaldesa. Yo sinceramente la eché muy en falta, es la romería del santo patrón, no tiene otra romería más representativa ni más importante en este municipio, las otras que se sucederán, en los diferentes barrios, en algunos, nos guste más o menos, con el doble o el triple de ofrenda recibida para los más necesitados.

La Alcaldesa de Telde, tiene dos romerías importantes y que su presencia no debiera de echarse en fala, en Telde San Juan y en Gran Canaria en Teror, así lo marca los cánones. La alcaldesa no estuvo en la romería, tampoco su representante inmediata, su compañera primera teniente de alcalde Celeste López, que podía quedar como justificada su ausencia, ¡tampoco! Por allí solo hicieron acto de presencia Juan Martel, que actuaba como máximo representante, pues se lo permitía su tercera tenencia de Alcaldía, acompañado por Marta Hernández, Saro Sosa, Eloy Santana y Agustín Arencibia, estos políticos fueron los que estuvieron al lado del Santo Patrón, junto al cura párroco de la Basílica José Cabrera, cumpliendo con dar la bienvenida y recibir a los romeros y romeras junto a esas ofrendas que les hacían llegar.

En la Plaza de San Juan se aglutinó un grupo importante de espectadores para arropar a los que llegaban hasta el lugar y a los grupos folclóricos y cuerpos de bailes que danzaban delante del santo. Una Romería que se me antoja que con un poco más de apoyo institucional en colaboración con los colectivos vecinales se podía haber vivido con otra mayor presencia en todos los aspectos, de público y de ofrendas.

En la concentración de carretas se pudo ver a diferentes concejales de la llamada oposición, Juan Antonio Peña, Gregorio Viera y del Gobierno a Abraham Santana. La Ausencia de La alcaldesa no hubiese llamado la atención, más allá de no estar en el lugar que debía, si no hubiese aparecido unas fotos donde se apuntaba a estar al lado de otros santos, pero en este caso del humor, se le vio en fotografía, en las redes sociales y en Teldeenfiesta, que le echaba de menos en la romería y la veían tan contenta en una foto con los hermanos Cadaval, en el recinto de actuación, en la misma estaba también el concejal Juan Martel, eso sí, vestido de romero, la alcaldesa de calle. Habrá comentarios y opiniones para todos los gusto, sin duda, habrá personas que le importa un pepino donde valla o venga la alcaldesa, habrá quien se sienta ofendido por no haber atendido primero al Santo Patrón y luego podía disfrutar del humor, existirá valoraciones para todos los gusto.

El domingo, ayer, para los que no la vieron, a la alcaldesa en la romería, se podían contentar con las dos páginas que le dedicó el periódico La Provincia en la sección “chequeo insular desde las alcaldías”, donde me gustaría destacar algo que llevamos denunciando por aquí desde que empezamos esta legislatura y sus enquistamientos, es en la última de las preguntas ¿y cuál ha sido el área más complicada de gestionar? dice ella, la espinita con la que me quedo es en relación al área de recursos humanos. La gente en la calle,- descubre la alcaldesa-, quiere un ayuntamiento que funcione mejor y sea más ágil. No hemos tenido tiempo para modernizar el departamento, formar al personal, motivarles y hacer los cambios oportunos para hacer que aquello que no funcionaba funcionase mejor…-termina diciéndonos-: Hay que reorganizarlo todo, y aunque sea difícil de abordar porque hay que hablar con los sindicatos y debatir con los trabajadores sobre estos nuevos cambios hay que tener valentía política y afrontarlo. Una respuesta, posiblemente, la más importante de este CHEQUEO-ENTREVISTA, ¡eso sí! Sin tratamiento aún!!!

 



El Comentario. Por Ezequiel López- El Mostrador