Opinión - 27/06/2018 actualizado a las 17:19

Opinión: ‘El Comentario’ Por Ezequiel López

‘Más corrupción/más justicia’

**El Comentario, a diario

Co. 27 de junio de 2018

Hoy en la Comunidad valenciana se vuelve a vivir momentos que creíamos que ya estaban aparcados y con pocas posibilidades que se volvieran a repetir, sobre todo en otras formaciones políticas lejos, aparentemente, del Partido Popular.

El titular que nos llega es que se ha detenido al presidente de la Diputación de Valencia, al socialista Jorge Rodríguez, en una operación anticorrupción. Los ilusos como yo, no creíamos que estos titulares se dieran tan pronto y sobre todo en gobiernos que han arrancado en esta nueva etapa política que se nos antojaba lejos de las antiguas costumbres de los llamados partidos de derecha.

La Diputación valenciana, que viene siendo algo así como nuestro Cabildo, está gobernada por un cuatripartito, el Partido Socialista del país valenciano, Compromís, Podemos y Esquerra Unida, con las diferentes carteras repartidas. Para acercarnos al caso que no nos sorprenderá, pues el perfil descubrirá que no es nada del otro mundo, el presidente de la Diputación de Valencia, el socialista Jorge Rodríguez, ha sido detenido esta mañana en el desarrollo de una operación contra la corrupción que coordina el Juzgado de Instrucción número 9 de Valencia. Junto al también alcalde de Ontinyent, en castellano Onteniente, capital de la comarca del Valle de Albaida al sur de la provincia valenciana y que cuenta con unos 36 mil habitantes, que se encuentra retenido en su despacho institucional, hay otras dos personas detenidas.

La causa, cuyas diligencias están secretas, se abrió por presuntos delitos de prevaricación administrativa y malversación de caudales públicos en mayo 2018 tras la denuncia interpuesta por la Fiscalia Anticorrupción de Valencia. El tema radica en la investigación por irregularidades en la contratación en 2015 de personal de alta dirección en Divalterra, antigua Imelsa, una de las empresas públicas mas salpicadas por los escándalos, ya que sirvió de tapadera a las irregularidades denunciadas por el famoso y mediático yonki del dinero, Marcos Benavent que ya condujo a la detención de expresidente Alfonso Rus, el que fuera presidente de la diputación entre 2007 y 2015 y presidente del Partido Popular en la provincia de Valencia.

Posiblemente los nombres nos puedan sonar extraños, los partidos implicados, más de lo mismo, los compañeros de viaje en el gobierno, miembros de grupos que en principio sonaban como limpios y anticorrupción, pero vemos que ya están sonando con cierta frecuencia en líos parecidos. Ósea, que la corrupción política está muy enquistada, nos cuesta mucho deshacernos de sus tentáculos, está visto que son muy pocos los que pueden escapar de ella.

La detención de este presidente socialista, Jorge Rodríguez, dicen que es un golpe directo al corazón de la dirección del Partido Socialista del país valenciano que lidera Ximo Puig, puesto que el detenido, Jorge Rodríguez, es, a su vez, portavoz de la dirección regional de los socialistas y miembro destacado del equipo de Puig, de hecho, esta portavocita fue el premio del presidente de la Comunidad valenciana, Ximo Puig, por el hecho de que Rodríguez renunciara a la batalla por hacerse con la secretaria provincial del Partido Socialista del país valenciano en Valencia cuando los seguidores de Pedro Sánchez, enfrentados a Puig por el poder orgánico en el partido, según nos cuentan fuentes valencianas, presentaron como candidata a Mercedes Caballero, una persona de la confianza de Sánchez y del secretario de Organización del Psoe, José Luis Ábalos.

Esto lo cuento, aunque no nos toque nada en su cercanía geográfica, si puede ser muy importante conocer para que no nos embargue el olvido y algunos puedan coger carrerilla de nuevo, como si no hubiese pasado nada en nuestro país, en nuestra provincia, en nuestro municipio y con nuestros políticos como protagonistas y llevándose siempre lo nuestro, el dinero público.

Hoy en la contraportada del periódico La Provincia podemos leer una interesantísima entrevista, cargada de mucha realidad, que se le hace al magistrado Joaquín Bosch, autor del libro “El secuestro de la Justicia”, libro dialogado con el periodista Ignacio Escolar de El Diario.es. Joaquín Bosch dice “Los Jueces perseguimos en bicicleta a los corruptos que viajan en Mercedes”. España está a la cola de Europa por el número de magistrados, y a la cabeza por el número de corruptos, sobre el caso Gürtel, Noos, nos dice: Estamos de nuevo imaginando a justicieros que arrasan con todo y que, cuanto más dura sea la condena, mejor. Eso hay que ponderarlo. La sentencia del caso Gürtel es una de las más importantes de la historia de España. Impone unas penas bastantes altas, pero es respetuosa con los derechos de las partes y no obedece a un tribunal justiciero, también queremos destacar la respuesta que da cuando se le habla del margen de error que tienen sus sentencias, dice que: Al dictar sentencia, los jueces sabemos en la mayoría de casos que es prácticamente seguro que no será revocada. Ahora bien, en determinados supuestos las dos partes tienen razones. Ese veinte por ciento aproximado de casos pueden ser confirmados o revocados. El ser humano es falible, lo importante es que el sistema ofrezca garantías de que otra instancia efectuará una revisión.

Una interesante entrevista donde entre algunas perlas, me gustaría también destacar que dice “La mayor parte de la judicatura española es conservadora, al igual que en otros países europeos”. Lo dicho, por un lado un caso más de tantos de corrupción, muy reciente, muy calentito sus consecuencias y un magistrado, entre otros tantos, que pide más espacio y colaboración institucional, para que la justicia continúe libre e independiente su camino y si es posible con el material que le pueda valer para estar a la misma altura que los malhechores de la sociedad actual.

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